¿Qué es la estructura de mercado?
Por Javier Andrade
Un gráfico al que no le haces ninguna pregunta concreta no te responde nada. Es una línea que sube y baja sin razón aparente, y por debajo tres o cuatro ventanitas de colores que se supone que van a explicar lo que está pasando. No explican nada. El problema, casi siempre, no es que falten herramientas: es que falta la pregunta.
La estructura de mercado es esa pregunta. Y es la que conviene hacer primero, antes que cualquier otra.
La definición, en una línea
La estructura de mercado es la secuencia de máximos y mínimos que el precio va dejando detrás. Nada más que eso.
Un máximo es un punto donde el precio subió, se dio la vuelta y bajó. Un mínimo es un punto donde bajó, se dio la vuelta y subió. Si vas marcando esos puntos en orden, obtienes una cadena: máximo, mínimo, máximo, mínimo. Leer estructura es comparar cada punto con el anterior del mismo tipo. ¿Este máximo quedó por encima o por debajo del máximo anterior? ¿Y este mínimo?
Eso es todo. No hay fórmula, no hay ajustes, no hay período que configurar.
Por qué esto va primero
Porque la estructura es lo único del gráfico que no está calculado.
Una media móvil es un promedio del precio. El RSI es una fórmula aplicada al precio. El MACD es una resta entre dos promedios del precio. Todos ellos son lecturas de segunda mano: alguien decidió una fórmula, alguien eligió un número de períodos, y lo que ves en pantalla es el resultado de esas dos decisiones, no del mercado.
Un máximo, en cambio, no lo calculó nadie. Está ahí porque hubo gente comprando hasta ese precio y a partir de ahí dejó de haberla. El máximo es el rastro que deja esa gente. Cuando comparas un máximo con el anterior no estás interpretando una fórmula: estás mirando directamente si hay más disposición a pagar que la última vez, o menos.
Por eso la estructura funciona igual en cualquier mercado y en cualquier temporalidad. No es una técnica que alguien inventó y que puede dejar de funcionar cuando se ponga de moda. Es simplemente cómo se describe el movimiento del precio.
Las tres situaciones posibles
Con esa cadena de máximos y mínimos delante, el precio solo puede estar en una de tres situaciones. No hay una cuarta.
Tendencia alcista. Cada máximo queda por encima del máximo anterior, y cada mínimo queda por encima del mínimo anterior. Los dos a la vez. No basta con que suba: tiene que subir dejando los pies más altos que la vez anterior. Eso significa que quien compró en el retroceso anterior no está teniendo que soportar pérdidas, y que hay compradores dispuestos a entrar cada vez más caro.
Tendencia bajista. Lo contrario, exactamente. Cada máximo queda por debajo del anterior y cada mínimo también. El precio no consigue recuperar el terreno que perdió, y cada intento se queda más corto que el anterior.
Rango. Ni una cosa ni la otra. Los máximos quedan más o menos a la misma altura y los mínimos también. El precio se mueve entre dos zonas y ninguna de las dos cede. Es la situación más común, y es la que más dinero le cuesta a la gente que solo aprendió a operar tendencias.
Fíjate en algo importante: son descripciones de lo que ya pasó. Ninguna de las tres dice qué va a hacer el precio después.
Lo que la estructura no hace
Esto es tan importante como lo anterior, así que lo digo sin rodeos.
La estructura no predice. Que el precio venga haciendo máximos más altos no significa que vaya a hacer otro. Significa que hasta este momento los ha estado haciendo. Son cosas distintas y confundirlas es caro.
La estructura no te dice cuándo entrar. Te dice en qué situación está el mercado. Decidir qué haces con esa información es un paso aparte, y depende de cosas que la estructura no contiene: cuánto arriesgas, cuánto tiempo puedes estar delante de la pantalla, qué haces si te equivocas.
La estructura no elimina las pérdidas. Nada lo hace. Operar es tomar decisiones con información incompleta, y la información sigue siendo incompleta por mucho que la ordenes bien. Lo que sí hace es que sepas por qué entraste y en qué momento esa razón deja de ser cierta.
Lo que la estructura sí te da es un marco: una forma de mirar el gráfico en la que cada vela tiene un lugar. Deja de ser ruido y pasa a ser una secuencia que puedes contar en voz alta.
Cómo practicarlo esta semana
No hace falta que operes nada para practicar esto. De hecho es mejor que no.
- Abre un gráfico de lo que quieras. Da igual el mercado.
- Quita todos los indicadores. Todos. Que quede solo el precio.
- Ponlo en una temporalidad amplia: diario, o de cuatro horas.
- Marca con una línea o una etiqueta los últimos diez máximos y los últimos diez mínimos que veas claros.
- Ahora léelos en voz alta, en orden: «este máximo está por encima del anterior; este mínimo también; este máximo se quedó por debajo…».
Vas a descubrir dos cosas. La primera es que en buena parte del gráfico la respuesta es «ninguna de las dos» — no está claro, y ahí es donde el mercado está en rango. La segunda es que decidir qué cuenta como máximo y qué es solo un pico menor no es tan obvio como parece.
Ese segundo problema es exactamente el tema de la próxima entrada: qué es un swing y cómo se identifica sin engañarse. Porque la estructura solo sirve si todos los días marcas los mismos puntos, y para eso hace falta una regla, no una impresión.
Nada de lo que hay en esta entrada es una recomendación de compra o venta de ningún instrumento. Es material educativo. Operar en los mercados implica riesgo de pérdida.